educado en la certeza de que la cortesía mejora el mundo. Hay una belleza impecable en esa afirmación: educar con la certeza de algo.
Francisco Viola
“O valor das coisas, não está no tempo em que elas duram. Mas na intensidade com que acontecem. Por isso existem momentos inesquecíveis, coisas inexplicáveis e pessoas incomparáveis....” Atribuido a Fernando Pessoa
domingo, agosto 23, 2026
La cortesía
educado en la certeza de que la cortesía mejora el mundo. Hay una belleza impecable en esa afirmación: educar con la certeza de algo.
domingo, agosto 09, 2026
El cuerpo de uno, cada cuerpo
Que hay estereotipos sobre la belleza, obvio. Que hay cuerpos que son más atractivos que otros, está claro. Intentamos someternos a procedimientos para tratar de que estéticamente se adecúe más a cierto perfil, y nos produce gusto o placer —o moviliza deseos— tener determinado tipo de cuerpo y no otro. Así es. Pero solo hay un cuerpo que transitamos y habitamos: el que tenemos. Por ahí pasa, quizás, toda la cuestión.
No podríamos evitar que los demás opinen, aunque no tengan derecho, o que busquen los cuerpos que les parecen más atractivos, o que pongan distancia con otros que les hacen saltar las alarmas —algunas por experiencia, otras por conocimiento o tal vez solo por prejuicio—.
Los cuerpos son eso: ese espacio que logramos habitar desde nuestra propia belleza, desde el sentir que no solo somos poseedores de ese cuerpo, sino que en él se conjuga toda posibilidad de placer, de encuentro, de alteridad, de gozo. Somos quienes somos y eso incluye este cuerpo que tenemos.
Cuando nos autorizamos a ser, nos damos cuenta de que todo lo que genera placer —desde el juego hasta la danza, pasando obviamente por el sexo— solo puede desplegarse cuando comprendemos que este cuerpo es lo suficientemente bueno para albergar toda la ternura, todo el placer y todo el amor que están disponibles.
miércoles, agosto 05, 2026
Día de la salud sexual 2026
Ese cuerpo
lo habitamos como podemos, como aprendemos y como nos relacionamos; lo
habitamos según cómo nos autorizan y cómo nos autorizamos a nosotros mismos en
función del valor, la estima y el reconocimiento que le damos. Ante esta
evidencia accesible para todos, resulta fácil recordar que en la historia de la
humanidad no todos los cuerpos fueron permitidos. Han existido —y existen—
formas de coartar la libertad de ser, llegando a mutilaciones físicas y
simbólicas impuestas por las dinámicas de poder de cada época.
La
sexualidad es una condición ontológica de la especie humana y un elemento axial
de la dignidad. Ella se expande, se expresa, se manifiesta y se habita en la
propia corporalidad. Es esta dimensión encarnada la que delimita y abre todas
las extensiones de existencia. Agreguemos que el ser humano es un ser definitivamente
cultural, ya que el entorno social y cultural define los sentidos que le
permitirán desarrollarse. Por esto motivo todo esfuerzo para garantizar esta sexualidad
debe sostenerse sobre un trípode fundamental:
1.
Educación (Formal e Informal)
Debe
orientarse siempre a una noción del cuerpo basada en la dignidad y el respeto
por la alteridad. La diversidad no es una excepción, sino la condición natural
de la especie humana. Es necesario ir más allá de lo biológico para enseñar a
valorar la diferencia y desmontar los prejuicios que históricamente han
clasificado o marginado ciertos cuerpos.
2.
Autonomía y Consentimiento
El cuerpo
es propiedad inalienable de quien lo habita; por lo tanto, es cada persona
quien debe establecer los criterios de su uso y vivencia. El consentimiento
debe entenderse como un principio permanente, consciente y soberano, que
despoje a cualquier tercero o estructura de poder de la potestad sobre la
corporalidad ajena.
3. Salud,
Expresión y Goce
El cuerpo
debe ser sinceramente el espacio donde la capacidad de expresarnos, disfrutar y
cuidarnos se ejerza sin barreras. El ámbito de la salud no solo implica la
ausencia de enfermedad, sino la garantía del bienestar integral y el placer,
libres de restricciones ideológicas, estigmas o prejuicios impuestos por el
poder.
Este
trípode demuestra que defender la salud sexual es defender la libertad humana
en su sentido más primario: el derecho inalienable a existir, sentir y ser
respetado en el cuerpo que habitamos.
5/8/2026
lunes, agosto 03, 2026
Diversidad y Rareza: De la Ética de la Dignidad a la Oportunidad del Aprendizaje
Por otro
lado, existe gente que se sale de ese patrón social o cultural —así sea de manera
circunstancial— ya sea por sus comportamientos, hábitos, vestimentas o
decisiones de vida. Son las personas a quienes la sociedad suele tildar de
«raras» simplemente porque no hacen lo que todo el mundo hace.
Diferenciar
lo intrínseco versus lo circunstancial es clave:
-
La
diversidad es previa y ontológica: Es intrínseca al hecho de ser humano.
-
La
rareza es una cuestión de visiones, momentos y elecciones: Está atada a
contextos e inclinaciones personales. Un día puedes estar estadísticamente
dentro de la norma y al siguiente decidir que ese patrón no te conviene; o al
revés: tras haber habitado en la rareza, adaptarte a un molde porque te
reconoces mejor en él.
El límite innegociable: Dignidad y Derechos Humanos
Frente a lo
raro —y ante el choque estético o la incomodidad que pueda generar— nos
comportamos como podemos, porque lo raro nos inquieta, nos interpela, nos hace preguntas.
O sea, es lógico que prefiramos evitarlo. Porque cada quien reacciona en
función de sus posibilidades psicológicas, sociales y afectivas adquiridas por
nuestra educación formal e informal y asumidas por nuestros criterios personales.
Sin embargo, esa reacción jamás puede incluir la violencia, la discriminación
ni ningún otro tipo de acción negativa.
Tanto la
diversidad como la rareza son patrimonios del ser humano. En ambos casos, es la
persona la que está en juego, con toda su dignidad, sus derechos y sus
obligaciones. No existe una jerarquización de la condición humana. Los derechos
humanos son intrínsecos al ser; por ello existe un esfuerzo sistemático por
conservarlos, promoverlos y protegerlos a través de las leyes y los comportamientos
sociales que ordenan la convivencia.
La educación y la rareza como ventana al crecimiento
La
diversidad es inevitablemente humana, pero saber aprovecharla, enriquecerse de
ella y disfrutarla es una decisión personal. Por eso, la educación para la
comprensión de la diversidad es la clave para el desarrollo de la humanidad.
Por eso, por ser humana, toda sociedad se refleja en la forma en que acepta la
diversidad y, también, cómo la defiende y la ataca. Pero sobre todo como es
activa en su defensa, espacio para expresarla y posibilidad de generar riquezas
desde esa diversidad a nivel social y cultural.
A nivel
personal, la experiencia demuestra que las rarezas son verdaderas formas de
preguntarnos cosas sobre nosotros mismos. Son interpelaciones que, si somos
capaces de contemplar de otro modo, nos ofrecen valiosas lecciones. La rareza
le habla a nuestros deseos y a nuestras necesidades no reconocidas; y quizás,
precisamente en esa grieta de lo inesperado, se esconda un indicio de
felicidad.
sábado, agosto 01, 2026
La Geometría de la Comunicación
concepto es clave al sostener una discusión o conversación sobre cualquier tema: nos permite identificar si estamos caminando sobre la misma línea o si avanzamos por líneas paralelas.
Propongo
que existen tres niveles desde los cuales nos podemos posicionar para hablar:
1. El nivel
de las Ideas: Es el espacio donde expresamos lo que pensamos e imaginamos. Está
profundamente asociado con la filosofía. Aquí buscamos respuestas teóricas
sobre cómo debería ordenarse el mundo en función de nuestras creencias, una
noción que varía según el soporte conceptual que construimos para razonar. En
este nivel, lo crucial es cómo articulamos la lógica de nuestra conversación.
2. El nivel
de los Hechos: Aquí existe un trabajo de clasificación, sistematización y
comparación, guiado principalmente por la metodología científica. Los hechos
siempre se refieren a poblaciones determinadas y a realidades estudiadas.
Aunque nacen de las ideas, lo que los transforma es el proceso de lectura, organización,
análisis y exposición de los datos. En este nivel, lo fundamental es la
metodología que utilizamos para exponer la evidencia, con un esfuerzo de controlar
los sesgos o dejar en claro cuales son. La fortaleza de este nivel está dado
por la intencionalidad de ser objetivo.
3. El nivel del Suceso: Es lo que me pasa a
mí; mi experiencia completamente subjetiva. En este nivel no busco validar
hipótesis ni contrastar datos, sino encontrar empatía. Si en las ideas importa
la lógica y en los hechos la metodología, en el suceso lo relevante es la
búsqueda de la empatía como forma de encuentro con el otro.
Cuadro
Comparativo de los Tres Niveles
|
Nivel |
Dimensión principal |
Herramienta clave |
Búsqueda/ Meta |
|
Las Ideas |
Teórica / Filosófica |
Lógica y Marcos Conceptuales |
Comprender el deber ser o el modelo del mundo |
|
Los Hechos |
Objetiva / Empírica |
Metodología Científica y Datos |
Validar la realidad medible y sistematizada |
|
El Suceso |
Subjetiva / Vivencial |
Empatía y Narrativa Personal |
Conectar desde la experiencia humana y la
emoción |
El nivel
desde el cual nos posicionamos establece la línea sobre la cual vamos a
conversar. Obviamente, si las personas se ubican en niveles diferentes, se da
la metáfora geométrica: las líneas jamás se van a cruzar, que en comunicación
implicaría no podría haber punto posible de consenso y de creación conjunta.
A veces,
esto ocurre de manera intencional para evitar el debate real. Hay quienes
saltan estratégicamente de una línea a otra cuando el interlocutor les esgrime
argumentos en su mismo nivel, buscando de manera explícita que el encuentro
comunicativo no se concrete. Otras veces, simplemente nos confundimos de canal.
En última
instancia, todo depende de nuestra intencionalidad real y coherente: la
voluntad de establecer líneas de conversación donde la intersección de nuestros
niveles pueda generar algo nuevo, creativo, y transformar el encuentro en un
espacio verdaderamente constructivo y tratemos de controlar la intención humana
de uso del poder para obtener lo que queremos: controlar algo.
Por eso es
clave, aprender a hacer metacomunicación
—es decir, frenar la charla y preguntar: «¿Estamos hablando de lo que sentimos (Suceso), de lo que
miden los datos (Hechos) o de lo que creemos que debería ser (Ideas)?»— es
probablemente la habilidad técnica más valiosa para lograr esa tan ansiada
intersección.
Comunicar
es un arte, obvio. Pero todo arte tiene, también, especificidades técnicas que
dependen de como adquirimos, aprendemos, aprehendemos a usar las diferentes
habilidades. Por eso comunicar siempre se puede mejorar.
1/8/2026
miércoles, julio 29, 2026
Odisea
Vamos por la vida a veces en grandes desplazamientos; otras, quizás, sin movernos del terruño. Sin embargo, la vida en sí misma es un viaje. Tal vez esta idea nació en mí con la poesía Ítaca, de Constantino Kavafis, tan estrechamente asociada a la Odisea: siempre estamos haciendo un viaje.
Parece que solo contamos aquellos trayectos que hablan de aventuras, de desafíos y de hazañas capaces de impresionar. ¿Quién no se sorprendería al escuchar o ver cómo resistimos al canto de las sirenas o cómo enfrentamos a un cíclope? Pero cada cual conoce los pequeños y grandes retos que va teniendo en la vida y la forma en que los afronta, por más que no siempre lo reconozca.
La medida de nuestro avance no la dan los obstáculos por sí solos, sino la capacidad de analizar lo que nos pasa, de comprender nuestra identidad, de intentar identificar en qué lugar reside lo que somos o el hogar que queremos habitar. Y, finalmente, en cuánto esfuerzo hacemos por no ser crueles y, si lo hemos sido, en cómo recomponemos lo hecho para producir algún beneficio.
En esa historia de recorridos, también importa cómo analizamos nuestras pequeñas idas y vueltas, y cómo buscamos la coherencia dentro del proceso de ir escribiendo nuestras propias definiciones. Ser coherente no significa decir siempre lo mismo, sino saber identificar los valores y elementos clave que deben guiar nuestro norte.
Nuestro barco puede enfrentarse a grandes tempestades, pero la intención firme de revisar las equivocaciones y de procurar que nuestra identidad se mantenga sólida para poder volver a lo que consideramos hogar, es lo que da sentido al trayecto. Esa es la Odisea que nos define como seres humanos. Eso es lo que nos hace, definitivamente, nómadas. Como nos recordó Kavafis para siempre:
«Ten siempre en tu mente a Ítaca.
Llegar allí es tu destino.
Pero no apresures el viaje en absoluto.
Es mejor que dure muchos años
y que ya viejo meches en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que Ítaca te dé riquezas.
Ítaca te dio el hermoso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene ya nada más que darte.
29/7/2026
martes, julio 28, 2026
El territorio de la dignidad: El cuerpo en la justicia sexual (“Every body” / Cada persona, cada cuerpo)
Toda realidad humana está situada dentro de un cuerpo. En esta verdad radica la esencia misma de nuestra existencia: si bien lo biológico no nos agota ni nos define por completo, es la superficie sobre la cual transitamos, habitamos y experimentamos el mundo. Todo nuestro equipaje cultural, psicológico y social se encarna en ese cuerpo que poseemos, el cual —incluso desde antes del nacimiento— es moldeado por factores externos que van trazando las rutas de nuestra subjetividad.
En elmarco del Día Mundial de la Salud Sexual (el 4
de septiembre), el trabajo bajo el lema “Every body” cobra una vigencia
urgente. Pensar los derechos humanos y la justicia sexual exige comprender que
no existen libertades abstractas; cada persona vivencia sus derechos, sus
aprendizajes y sus vínculos a través de una corporalidad concreta y dentro de
un contexto particular. Por ello, la salud sexual no se agota en el cuidado
orgánico, sino en la reflexión crítica sobre cómo permitimos que la sociedad
construya, signifique y respete cada cuerpo.
En español, el lema ha sido traducido como “Cada
persona, cada cuerpo”, lo que añade una complejidad y una dimensión aún
mayores para la reflexión. La idea de “persona” abarca una realidad profunda
que introduce matices inevitables y fundamentales a tener en cuenta.
Bajo esta lógica, la educación sexual se impone no
solo como una necesidad formativa, sino como una solución ética a las
violencias que hoy sacuden a la humanidad. Promover los derechos y la dignidad
humana exige preguntarnos qué valor le estamos otorgando permanentemente a esa
realidad corpórea. Reconocer que cada cuerpo importa es el punto de partida
indisoluble para imaginar, desde la WAS, un horizonte más justo, empático y
humano.
El lema de este año da cuenta de que la discusión
central pasa por comprender la dimensión biopsicosocial de toda persona,
radicada en un cuerpo concreto pero habitada desde una realidad
psicosociocultural. En función de ello, no se trata solo de asumirlos como
innegables, sino de abordar el concepto de justicia sexual, el cual nos
confronta con aquello que aún falta y con las formas en que estos derechos se
pueden mejorar, ampliar y efectivizar. En este camino, el indicador más
preciado y urgente es el desarrollo del consentimiento: asumido como un hábito,
una norma y una obligación ineludible de protección.
28/7/2026
Entrada destacada
Deseos 2020
Este año es bisiesto. Como cada 4 años, dirán, pero esta vez lo noté. Un día más, un año diferente. Una ilusión de creer que lo excepcio...
-
Las relaciones son complejas. Lo sabemos por más que, a veces, sean fáciles. Dos universos completos entran en juego y hay que adaptar...
-
No creo en la ley de la atracción. Me parece una de las famosas simplificaciones del siglo XXI. Creo que desear las cosas es imprescindible ...
-
Por las pequeñas y obvias circunstancias de dar clases, generar debates y recibir opiniones escucho cosas que me generan estímulos para refl...
-
Soy un simple ciudadano. Desde este lugar escribo esta esquela abierta a quienes tienen cargos políticos.Creo que muchas pueden subsribirl...
-
Conozco a una artista que dibuja muy bien, para mí. Me gustan mucho sus dibujos. El primero que me regaló, le tuve que pedir que lo firma...

