3/6/2026
Francisco
Viola.
Elucubraciones
nómadas – II (Inédito)
“O valor das coisas, não está no tempo em que elas duram. Mas na intensidade com que acontecem. Por isso existem momentos inesquecíveis, coisas inexplicáveis e pessoas incomparáveis....” Atribuido a Fernando Pessoa
3/6/2026
Francisco
Viola.
Elucubraciones
nómadas – II (Inédito)
Dentro de
la elección personal no me gusta la auto-ficción. Encuentro que la barrera que
se impone para poder asociarlo conmigo es muy agresiva. En la auto-ficción, quien
escribe tiene nombre y apellido (pelos y señas, como decían). O sea, es alguien
concreto que no puede ser otra persona. Sí, es una tontería, pero, para mí hace
toda la diferencia en el gusto. Por eso es diferente cuando la novela está
basada en alguien, pero es una ficción. Hay una elección como escriba.
En “El país
de los otros”, inicio de la trilogía de Leila, encuentro elementos para reconocerme,
aún sin ser ni francés ni marroquí, ni ser agricultor, ni mujer, ni alumna en una
escuela marroquí con tinte francés. Porque ahí es donde hace la trascendencia del
relato, y la novela, sin pretenderlo, toma ribetes más universales. Porque habla
sobre algo que a todos nos pasa. Sí, la autoficción también habla de eso, pero
en mi percepción de la lectura, mi percepción de los hechos, más cercana de la
piel, hay una diferencia sustancial. En estas novelas, sentí una mayor libertad
como lector para apropiarme de ella y poder acompañar el relato de una manera
más agradable, como caminando con ella y no siendo sólo un espectador de una película,
como ver un documental. Aquí la letra va invocando y evocando recuerdos,
experiencias, emociones propias, todo de un modo tan artesanal que nos produce
ese placer hermoso de sentirnos en comunidad.
En mi caso,
insisto, esto simplemente es una opinión, todo esto tiene que ver con la idea de
identidad; porque identificarse con algo tiene que ver con estar y no estar. El
tema de Facundo Cabral: “No soy de aquí, no soy de allá” que no es otra cosa
que sentir que habitas un espacio donde no todos te reconocen y que no siempre
los reconoces pero, algunos sí lo hacen y eso es oro en polvo.
Esto, para
mí, es clave dentro de esta idea personal de pensar que toda vida siempre puede
ser ficcionada. Donde, de entrada, la otra persona está diciendo: “No, todo lo
que les voy a decir es verdad”. No hay chisme, no hay intención que lo busques,
aunque sí se puede googlear el
contexto histórico, la revolución marroquí, la expulsión del sultán, la guerra
y eso es una delicia. Lo que te voy a contar es solo parte del andar nómada de
todo ser humano.
Pues simplemente,
creo, de eso se trata la literatura y el poder leer. Sumergirte en una ficción,
encontrando siempre los hilos que tejen la realidad que uno u otro vive, porque
así, ser humano es no sólo estar, verse el ombligo, sino reconocerse en los
demás, en la alteridad fundante, en la imperiosa necesidad de ver al otro y ser
visto por otro.
Francisco
Viola
Elucubraciones
nómadas –II (Inédito).
Pero hoy,
me duele un poco mucho. Sin dudas, hay cierto cansancio de los años y ese sabor
amargo, que nos conquista a fuerza de hacerse cotidiana, que tiene la injusticia. Soy uno más
de los que pueden tirar sobre la mesa alguna situación desprolija, una ocasión
en que se dilapidó lo poco que existe; puedo contar, como cualquiera que
transita la universidad, el constante desapego del conocimiento y del aprendizaje
que pululan en sus aulas, por docentes incompetentes o estudiantes
desinteresados u otras razones. No soy original si cuento sobre los acomodados
del poder que pude presenciar, la negación de derechos de los que no pueden
hablar, las violencias encubiertas en trámites, el despecho por preconceptos y
la inútil valía que tienen los méritos académicos, salvo cuando la ruleta del
poder acierta. Yo podría agregar, como cualquiera, ejemplos
harto conocidos sobre la indignidad de la tarea docente o del transitar de los
estudiantes por sus pasillos y aulas, soportando estoica o resignadamente los
vaivenes del desapego al proceso central de enseñanza aprendizaje. en aulas y pasillos. El vicio de los que no apuestan por la universidad viviendo
de ella, son un rosario en el que cada uno podría agregar una cuenta más. Las
leyes son movidas por la brújula inmoral de los intereses demasiado personales
y son impías cuando el amperímetro marca que no eres simpático para el poder.
Siempre lo
fue, lo recuerdo así desde hace demasiado tiempo. Pero hoy me duele más. No sé
si por mi propia impericia para el cambio, trastocada como suicidio social o
porque ese límite siempre presente es cada vez más ostensible. La impunidad del
poder destraba los límites y el todo vale, sólo depende de utilidades particulares.
Me duele la
universidad. Quiero creer en otra posibilidad. Sé que es un vil conformismo que
se pretende esperanza y no resignación. Creer en lo mejor es lo que nos queda
cuando se ve la inutilidad en lo real. La opción ya la dijo Hamlet y, entonces,
no es prudencia, sino cobardía. Tal vez. Pero me voy a refugiar en Camus. Aún
creo, por eso aún estoy intentando.
29/5/2026
En la
adolescencia, este impulso se vive con cierta urgencia. Al ser una actividad
que el mundo adulto suele etiquetar como prohibida, la experiencia se tiñe de
improvisación, apuros y la urgencia de llegar al final. En ese escenario
—centrándonos en una dinámica heterosexual— la mujer suele perder en el corto
plazo –al no conseguir satisfacción, en ocasiones, por la rapidez del
encuentro- pero el varón, sin saberlo, pierde a largo plazo. Ya que es condicionado
por la forma de ejecutarlo. Hay riesgo en la mecanización del acto, la ansiedad
de desempeño o la incapacidad de conectar profundamente, lo cual limita su
riqueza vital futura.
En lo
biológico parece que todo se limita a evitar ITS (uso del preservativo) como
también los embarazos no intencionales (los Métodos anticonceptivos). Sin
embargo, dentro de esto los adolescentes (también en las otras edades, valga
decirlo) tienen dificultades para habla de estos temas y eso puede generar complicaciones
porque se pueden demorar en tomar decisiones. Por eso, volvemos al tema
esencial para decidir tener sexo hay que comprender que antes que nada la comunicación
debe ser abierta, directa y entusiasta. Muchos antes de las medidas de protección
que se tomen y, solo debería crecer en los recursos, tanto durante como en el después.
Eso garantizaría mucho una vida sexual placentera, rica y creativa siempre.
Ahora bien, poder hablar sobre eso es una parte, como también como se sintieron y que se puede mejorar. Porque es símil al preservativo para lo psicológico y lo social. Hay mayores posibilidades de evitar complicaciones y eso, siempre permite zambullirse en el placer con más intencionalidad del placer, disposición para la comunicación asertiva y claridad mental y emocional para cuidarse mejor.
Si ves a
los límites como un impedimento o como inexistentes, tal vez sea hora de
empezar a pensar más humano.
Voy a tomar el lema del día
de la salud sexual en 2026, como algo similar, o sea una revolución
copernicana. Porque debe alterar lo conocido y se debe responder a ese
"sol como centro". El lema de este año, recordemos es: "Cada
cuerpo".
La obvio es contundente:
todas las personas tienen el cuerpo que tienen y con ello van por la vida
haciendo los caminos que ven como posibles, relacionándose como aprenden y
permitiéndose el placer que se autorizan. Es bastante simple y completamente
directo.
Pero, por otro lado, lo
sabemos son a los cuerpos a los que critican, se los mutilan, se los
condicionan y, sobre todo, se los niegan. No solo por las formas que tienen
sino, muchas cosas, pero, sobre todo, lo que representan. Es decir, siempre se
afecta a su dignidad.
Al poner este lema la WAS,
lleva la idea de justicia sexual a otro nivel de importancia: porque sobre los
cuerpos es donde lo sexual aparece como posibilidad real, necesaria,
imprescindible, plena de derechos. Por esto, vuelvo a lo obvio: cada cuerpo
merece el respeto y la dignidad que se manifiesta en la certeza de su
consentimiento siempre. Todo esfuerzo por los Derechos Humanos siempre debe
pasar por este indicador clave: ¿Qué estamos haciendo para que cada persona
(con su cuerpo vivido) sea capaz de crear un consentimiento que lo digfnique
siempre y que se respete plenamente?
Al responder esto, estoy
seguro, comprendemos la pertinencia y la urgencia de trabajar con la justicia
sexual.
15/5/2026
Francisco Viola
Nota sexuales (Inédito).
Pero quien
ocupa un lugar claramente político debería entender que la política es
básicamente un “conjunto de actividades, instituciones y procesos mediante los
cuales una sociedad toma decisiones colectivas vinculantes”. En este sentido,
una marcha es una forma para defender una idea, sugerir un cambio, proponer algo, denunciar
lo que se evalúa como injusto, ilegal o, también, para exigir lo que se considera, necesario, equitativo, justo. Ese movimiento es, claramente, el corazón mismo de una política deseable.
Crear la posibilidad de construir colaborativamente una solución necesita mucho más que tener ideas, sino también la intencionalidad clara de pensar nortes comunes, compartidos. Eso no siempre es posible, lo sé. Entonces, ¿qué norte elegimos? Pues para mí la respuesta siempre debe ser el que sea más inclusivo, más equitativo y con más compromiso y justicia social. No creo que los gobiernos que nos tocaron en suerte tengan ese mismo norte (ni este, ni los anteriores). Entonces, como tantas veces, el feminismo dio en la tecla: lo social es político. Lo que realmente es una esperanza.
13/5/2026
Francisco
Viola.
Elucubraciones
nómadas II (Inédito)
Este año es bisiesto. Como cada 4 años, dirán, pero esta vez lo noté. Un día más, un año diferente. Una ilusión de creer que lo excepcio...