Hoy es el día Internacional de la mujer.
Para
ellas, para cada una de ellas, vaya mi respeto, mi deseo que lo logremos, aquí estoy,
intentándolo porque soy humano y nada humano me puede ser ajeno.
Francisco
Viola
8/3/2025
“O valor das coisas, não está no tempo em que elas duram. Mas na intensidade com que acontecem. Por isso existem momentos inesquecíveis, coisas inexplicáveis e pessoas incomparáveis....” Atribuido a Fernando Pessoa
Hoy es el día Internacional de la mujer.
Para
ellas, para cada una de ellas, vaya mi respeto, mi deseo que lo logremos, aquí estoy,
intentándolo porque soy humano y nada humano me puede ser ajeno.
Francisco
Viola
8/3/2025
2/1/2023
Por Shiri Bibas y tantas otras personas
La humanidad surge por dos procesos de amplia complejidad, cargado por datos biológicos bastante estudiados y complejos (hominización) y por una red de subjetividades y biografías enriquecidos por vivencias que no es magia sino una realidad concreta de procesos históricos (macro y micro), como también de un mundo universal traducidos en espacios culturales donde la paradoja y la complejidad nos crea un espacio que también tiene mucha experiencias, estudios y avances. Lo que se conoce como proceso de humanización
Ese proceso
de humanización de alta complejidad se manifiesta a través de tres hechos
definitivos de la especie:
1. La alteridad
2. La diversidad
3. La comunicación
Sobre esos
tres elementos interactuamos, construimos, producimos, evolucionamos, somos
buenos, caritativos, creativos, empáticos, cálidos y más, pero también, a pesar
de muchas personas, dominamos, destruimos, invisibilizamos, involucionamos,
somos perversos, crueles, ingratos, denigrantes, impedimos y nos hundimos como
especie.
Los
Derechos Humanos son la conciencia libre, soberana, sincera, razonada,
argumentada (hasta más allá de cualquier dura razonable), necesaria y definitiva que tenemos
un bien preciado como especie, que nos debemos como tal, todo el ingenio, la
dedicación y la soberana y revolucionaria decisión de defendernos como especie
de todo lo que atente contra ellos.
Por simple
deducción lógica, la crueldad de cualquier forma, la inequidad que no sea
considerada, la injuticia social tolerada sin tapujos, todo ataque a la
dignidad humana en cualquier de sus formas, colores, olores y cualquier
cualidad que quieran agregar no sólo deja entrever la negligencia como especie,
sino la mala praxis de algunas personas que –porque siempre es así- son más
responsables directamente de ciertos ultrajes.
Los demás
nos podemos sorprender al tomar conciencia de una violación flagrante o por un
gesto que nos interpela gravemente. Pero, lo sabemos pasa muchas veces,
cotidianemente. La revolución necesariara para que los Derechos Humanos sean
tan imprescindibles como especie como el planeta, el aire, el agua potable no
termina porque sigue siendo desde tiempos inmemoriales el verdadero desafío, la
deuda infinita, la esperanza que no debe quedar en simple expresión de deseo.
El momento siempre es ahora.
22/2/2025
También recuerden lo elemental: el día de San Valentín es un día donde está buenísimo permitirse hasta los tontamente llamados “prohibidos”, como también es de una total obviedad que las parejas son mejores cuando se concretan en momentos compartidos, con vínculos consolidados, con diálogos constantes, con certezas discutidas, o sea, cuando son la consecuencia de intimidad vivida positivamente durante mucho más que un día, con tendencia a hacerlo de forma fluida y permanente, lo que hace, en definitiva, que sea más fácil vivir experiencias más placenteras y plenas en un día en prticular.
Por eso
está buenísimo quien en San Valentín cada cual esté con quien quieras o pueda,
pero luego –como dicen habitualmente- siempre hay que quedarse con quien quiere
tu presencia aún en la ausencia, aquella persona que crea que hay algo bueno,
necesario y placentero en compartir contigo lo excepcional (un día de San
Valentín, con toda la comparsa), pero también lo que se conoce como la rutina.
Esa persona que sepa que al placer se llega mejor desde la disposición y la
dedicación y, comprenda que la ternura parece aire porque es imprescindible
siempre, no sólo en el polvo mágico, sino cuando “no, porque hoy me duele la
cabeza”.
O sea, es
bien simple: Hoy, ojalá, cada uno pueda disfrutar el secreto elogio al placer
escondido en un mito urbano, hacerlo como se pueda, pero recordar el valor de
la persona que siempre quieres ver, porque por allí, quizás las cosas tengan
sentido de otro modo.
14-2-2025
Francisco
Viola. Elucubraciones nómadas (Inédito).
Para la
riqueza, la primera reacción sería, consulten con economistas. Pero, también
recordemos que la riqueza comienza por pensar en el valor de lo que se tiene,
no en lo que no se tiene. No pretendo ser ingenuo, en un país donde la
inequidad social y económica es real, donde las carencias existen y, aunque
duela, estoy hablando de carencias básicas, en ocasiones, nos cuesta mucho
imaginar la riqueza en estos términos. Sólo me refiero a que es mejor partir de
donde uno está para poder avanzar y no sólo ver lo que sería ideal. Por eso,
les deseo sobre todo trabajo, un trabajo digno, estimulante y que permita
sentirse bien, pero, por lo menos, trabajo que siempre sea digno. Además, también pidamos para el 2025 más justicia social, menos
indigencia y, sobre todo, mayores posibilidades para que el hambre y la miseria
no sean la verdadera deuda que aún tenemos como país.
Ahora bien,
creo que para conseguir algo de eso, particularmente, les deseo que el 2025
tenga mucho más de las cosas que, en algún momento, son necesarias que las
disfrutemos más: arte como sea, presenciado o realizado; conversaciones con
pequeñas discusiones que busquen el consenso siempre; música para escuchar y
para bailar, porque con ella hay algo más de libertad que se introduce en
nuestras venas; leer, porque quien lee siempre puede mejorar su forma de
pensar; viajes, aunque sea en nosotros mismos, pero siempre deseándolos reales aunque el
dinero no alcance; todo viaje comienza con el deseo de hacerlo; sexo disfrutado
con pasión, cariño y entrega, cualquier intimidad decidida siempre y disfrutada
es un estímulo que deberíamos buscar; mucha más educación sexual integral, sea
cual sea tu edad porque con ella seremos siempre mejores; más encuentros basados
en el buen trato y el respeto sin importar otra cosas que uno sea diferente (¡viva
la diversidad siempre!) y que la ternura nos encuentre en cada recodo posible.
Luego cada cual agregue lo que desea, procurando lo simple: amar, ser amado, o
por lo menos intentarlo.
Feliz 2025
para todos y todas, porque, en un país, la suma de todos los que integran hacen
que el país esté mucho mejor.
No pretendo con esto invitar a nadie a sacrificarse, son decisiones personales y punto. Me quiero detener en otra cuestión. En todo eso que ponemos para que la navidad sea algo bonito: compromiso, cariño, dedicación, disposición, calma, paz, tentativa de armonía, rituales compartidos, decididas muestras de afecto, una cuota de esperanza, permitirse la sorpresa, imaginar que lo que importa está, tener conversaciones fluidas, autorizarse lo lúdico, sonreír con poquito, pero de modo intenso. Quizás me olvido de otras cosas. Pero creo que hay varias de las que muchos viviremos el 24 a la noche.
Lo sé, todos alguna vez lo hemos pensado así. No soy original. No pretendo serlo. Lo que nos hace humanamente perfectos y que crea bienestar siempre lo sabemos. Sólo que, en ocasiones creemos que no es posible. Pero en la navidad, parece ser que mucha gente da pruebas que es bastante sencillo y bastante posible.
Luego, el
20 de diciembre de 1993, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la
Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer (que este año,
todos los páises, salvo el nuestro, ratificaron). El 17 de diciembre de 1999, se
declaró el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la
Violencia contra la Mujer. Invitando a los gobiernos, las organizaciones
internacionales y las organizaciones no gubernamentales a que organicen en ese
día actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública respecto al
problema de la violencia contra la mujer.
A muchos nos parecía, cuando éramos chicos, ciencias ficción pensar en lo que pasaría en el año 2024. Autos voladores, viajes espaciales y tantas otras cosas las imaginábamos como habituales. Sin embargo, aunque avancemos claramente en la tecnología, sigue siendo increíble que no podamos avanzar y que aun tenga sentido que debamos recurrir a un día para recordar lo obvio: el respeto de los Derechos Humanos, la necesidad de tener una sociedad sin violencia. Dentro de ello, es aún más doloroso, cuando comprendemos que l
a violencia contra las mujeres y las niñas sigue siendo una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas y generalizadas del mundo. Se calcula que, a nivel global, casi una de cada tres mujeres han sido víctimas de violencia física y/o sexual al menos una vez en su vida. Si tomamos datos recientes – el año 2023- se sabe que alrededor de 51.100 mujeres y niñas de todo el mundo murieron a manos de sus parejas u otros miembros de su familia. Es decir, se asesinó a una mujer cada 10 minutos en el mundo. Por eso las Naciones Unidas, particularmente desde ONUMUJERES, se decidió que el slogan de este año es: "Cada 10 minutos se asesina a una mujer. #NoHayExcusa. ÚNETE para poner fin a la violencia contra las mujeres". La campaña que hace ONUMUJERES, en realidad, es de 16 días de activismo contra la violencia de género. La misma se inicia con el 25 de noviembre y termina el 10 de diciembre, día de los Derechos Humanos. Esta campaña, que se vienen realizando desde hace años, busca movilizar a todos los miembros de la sociedad a ser parte de la solución y también sirve para revitalizar los compromisos y exigir responsabilidad y medidas concretas a los responsables de la toma de decisiones. Las personas y los gobiernos son responsables de lo que hacen, como también de lo que no evitan y, sobre todo, de la desidia que puedan tener. Porque para erradicar la violencia hay que ser activos en acabar con la impunidad, en adoptar y en financiar planes de acción y en invertir en soluciones que, generalmente, proponen los movimientos por los derechos de las mujeres.Entonces, este
año #no hay excusa, nos debería interpelar a cada uno de nosotros para
preguntarnos qué hacemos en cada uno de nuestros ámbitos para que esta
violencia no crezca. ¿cuáles son los recursos que estimulamos para que nuestra
sociedad sea más saludable? Es una respuesta personal que uno se debe dar.
Luego, todo vuelve a lo que hemos mencionado muchas veces en esta columna:
¿estamos proponiendo el buen trato como una forma de estar con los demás?,
¿estamos exigiendo que haya una educación sexual integral para darles
herramientas activas para que la violencia no se propague en la nueva
generación? y ¿estamos procurando que en las relaciones que vemos y tenemos la
violencia no encuentre jamás una excusa para situarse?
No, no pretendo
un juicio contra quienes aún no responden taxativamente ¡SI! Sólo estoy
proponiendo un camino para que lo hagamos. No más violencia será sin dudas uno
de los indicadores más reales, significativos y concretos que estamos en la
modernidad que imaginábamos cuando éramos pequeños.
Este año es bisiesto. Como cada 4 años, dirán, pero esta vez lo noté. Un día más, un año diferente. Una ilusión de creer que lo excepcio...