domingo, junio 21, 2026

Día del padre

 Soy padre; un hecho biológico lo determina. Parece frío, pero es simple, contundente y
verdadero. Sin embargo, hoy me siento padre. Ahí la profundidad cambia, porque la dimensión que entra en juego es otra: relacional, emocional, sentimental y cotidiana. Sentirse padre implica un compromiso diferente; existe una convicción en el consentimiento, en la decisión fehaciente, firme y concreta de asumir todo lo que este rol conlleva.

No existe un manual para hacerlo. Lo construyo a través de mi historia y de mis experiencias como hijo. Debo decir aquí que extraño a mi papá. Tal vez alguna lectura profesional sirva para darte una base, pero en el fondo, todo se reduce al instante en que interactúo con mi hijo: él me ofrece lo que es, de la forma en que puede ser, aquí y ahora. En ese preciso momento construimos este vínculo.

Y si bien no soy responsable de todo —porque él tiene su propio camino, sus formas y manifestaciones, lo cual me llena de orgullo al verlo bien—, no voy a actuar con falsa modestia. Sé que tengo cierta responsabilidad en lo que le ofrecí para la construcción de este momento, de su verdad y de su existencia. Pero también sé que el mérito no es tanto mío, sino de él, que simplemente está siendo como es.

Aun así, jamás de los jamases olvido otra evidencia esencial: solamente soy padre porque una mujer alguna vez me permitió serlo. Eso también forma parte de esta ecuación increíblemente humana que se llama vida. Verlo de este modo me genera una felicidad imposible de negar, nacida de la maravillosa experiencia de ser padre.

21/6/2026

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Entrada destacada

Deseos 2020

Este año es bisiesto. Como cada 4 años, dirán, pero esta vez lo noté. Un día más, un año diferente. Una ilusión de creer que lo excepcio...