jueves, julio 09, 2026

El elogio de la intimidad: la belleza que habita en las sombras

 Hace poco leí una columna que citaba a Jun'ichirō Tanizaki. Según el artículo, el autor japonés sostiene en su célebre libro El elogio de la sombra que la belleza habita, justamente, en las sombras, asociando esta premisa a la estética tradicional de su país. Desconozco si la rigurosidad histórica lo avala, pero la frase me pareció perfecta. Tampoco sé si toda la estética japonesa cabe en esa definición, aunque la lectura de Alejandra Kamiya me evoca esa misma sensación: una forma delicada y sutil de considerar las cosas.

Más allá de los debates teóricos, encuentro en esa idea una verdad profunda porque siempre he creído que la mayor belleza reside en la intimidad. La intimidad no es lo oculto; es aquello que permanece resguardado hasta que se gestan las condiciones propensas para mostrarse.

Podríamos decir que no hay belleza sin alguien que la vea. Sin pretender entrar en una encrucijada filosófica, estoy convencido de que, para que algo sea bello, se necesita una mirada que lo dote de sentido. A veces alcanza con el propio reflejo en el espejo, pero el gesto más simple, el detalle mínimo, no necesita reflectores. Crece en la penumbra, madurando una belleza particular.

Me viene a la memoria una planta que conocí en Brasil, una especie cuya flor brota únicamente cuando la noche ya se ha instalado, para morir pocas horas después. Si uno logra ser testigo de ese instante, la experiencia es de una hermosura tan rotunda que agota los elogios, los sentidos y las palabras.

La belleza existe porque alguien la observa, la saborea, la contempla y, por sobre todo, la disfruta; porque alguien se permite el éxtasis de ser su testigo. Esos detalles florecen con una potencia mil veces mayor cuando existe la intimidad, ese refugio que nos permite mostrar hasta la cicatriz más perversa con la certeza de que el otro la va a proteger. Es esa vulnerabilidad, esa fragilidad compartida, la que le otorga a una persona, o a un instante, una belleza sin igual.

 

9/7/2026

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