jueves, mayo 28, 2026

Educación sexual: el sexo

 El sexo es una actividad humana que debería ser siempre placentera, consentida y protegida. Si bien involucra una descarga fisiológica innegablemente gratificante, el sexo es mucho más que eso: es un pilar fundamental de la identidad y el bienestar humano. En su práctica se cruzan el placer, los derechos, la comunicación, la compañía y las dinámicas de poder; aunque a menudo se ignore alguno de estos factores, o todos. Por eso, buscar el sexo como actividad es un impulso lógico, sin importar la edad.

En la adolescencia, este impulso se vive con cierta urgencia. Al ser una actividad que el mundo adulto suele etiquetar como prohibida, la experiencia se tiñe de improvisación, apuros y la urgencia de llegar al final. En ese escenario —centrándonos en una dinámica heterosexual— la mujer suele perder en el corto plazo –al no conseguir satisfacción, en ocasiones, por la rapidez del encuentro- pero el varón, sin saberlo, pierde a largo plazo. Ya que es condicionado por la forma de ejecutarlo. Hay riesgo en la mecanización del acto, la ansiedad de desempeño o la incapacidad de conectar profundamente, lo cual limita su riqueza vital futura.

Ya mencioné que la vida sexual debe, siempre, pensar en promover la salud integral de la persona. O sea, tanto lo biológico, como lo psicológico y lo social. Lo que implica promover es generar todas las aptitudes y actitudes necesarias para se potencie el bienestar y, eso incluye, pero no es lo único, lo remarquemos, la protección de los inconvenientes que pueden haber.  Si bien los biológicos son muy mencionados, también hay que promover la protección frente a los otros factores.

En lo biológico parece que todo se limita a evitar ITS (uso del preservativo) como también los embarazos no intencionales (los Métodos anticonceptivos). Sin embargo, dentro de esto los adolescentes (también en las otras edades, valga decirlo) tienen dificultades para habla de estos temas y eso puede generar complicaciones porque se pueden demorar en tomar decisiones. Por eso, volvemos al tema esencial para decidir tener sexo hay que comprender que antes que nada la comunicación debe ser abierta, directa y entusiasta. Muchos antes de las medidas de protección que se tomen y, solo debería crecer en los recursos, tanto durante como en el después. Eso garantizaría mucho una vida sexual placentera, rica y creativa siempre.

Específicamente, sugiero que los adolescentes que ya tienen sexo deben no solo saber sobre el ciclo menstrual de su compañera, sino estar enterado de cuando el periodo menstrual llegue. Si, forma parte de la conversación que se debe tener. Básicamente es el refrán español. Al que le guste el durazno que se banque la pelusa.

Ahora bien, poder hablar sobre eso es una parte, como también como se sintieron y que se puede mejorar. Porque es símil al preservativo para lo psicológico y lo social.  Hay mayores posibilidades de evitar complicaciones y eso, siempre permite zambullirse en el placer con más intencionalidad del placer, disposición para la comunicación asertiva y claridad mental y emocional para cuidarse mejor.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Entrada destacada

Deseos 2020

Este año es bisiesto. Como cada 4 años, dirán, pero esta vez lo noté. Un día más, un año diferente. Una ilusión de creer que lo excepcio...